Hacemos páginas web, no ensamblaje

By Txell Rovira | 27 enero 2016

¿Un proyecto web a medida?  Uf, eso va a salir muy caro. 

Puede que no tanto como puede parecer…

En los años que llevamos desarrollando proyectos web nos hemos encontrado con clientes que llegan a nosotros desbordados por que el sistema sistema web prefabricado pusieron en marcha (como nos decía un comercial el otro día “enlatado”, perfecta expresión!) no funciona. 

Me viene a la cabeza un cliente que llegó con una web de un comercio artesanal que nunca, nunca le llegó a funcionar. Eso sí, la web salió baratita, pero teniendo en cuenta que la tuvo que desechar por completo… estaba enfadadísimo. 

Todo sí, si es lo que necesitas

Otros casos tienen más que ver con el “todo incluido” con el que éstos sistemas vienen de serie: las web enlatadas tienen un montón de funcionalidades de base, a punto para entrar en acción, y eso es maravilloso. 

Pero, al menos las personas que yo conozco, no se compra un coche con pala quitanieves incorporada por si algún día nieva tanto que tiene que limpiar la carretera. Imagínate el problemón para moverte por ciudad o para aparcar! Y ya no hablemos de coger velocidad en autopista... Eso es lo que le ocurre a los enlatados. Tienes centenares de utilidades que no vas a necesitar ni vas poner en marcha nunca y que hacen que sistema sea más lento, claro. 

¿Todo, todo, todo?

Por otro lado, nada viene de serie con todo, todo. Así que vas a tener que buscar e instalar funcionalidades que no tendrás por defecto. Además lo más probable es que tú no sepas hacerlo. No por que sea muy complicado, al final todo son clics: clic a descargar, clic a instalar… pero ¿qué, haces si no solo no funciona lo que has instalado en unos clics sino que además se paran 3 cosas que antes funcionaban divinamente? Entrar en pánico primero, después llamar a algún desarrollador que tenga suficiente comprensión del sistema enlatado como para solucionarlo y, por último, pagar la factura. Eso si no has tenido que pagar ya por adelantado por el módulo o plugin que has instalado. 

¡Pero ya está! Ahora sí, ya tienes todos los elementos que tu web tiene que tener, qué descanso! Hasta la próxima actualización. Por que el sistema va a necesitar actualizarse y no es capricho: no tener el sistema actualizado puede comprometer la seguridad del site, por ejemplo. Y los plugins también hay que actualizarlos. Si los astros te son favorables todo tendrá su actualización y todo será perfectamente compatible. Si no… tocará volver a llamar a un experto. 

Otra versión de los hechos es que no exista la funcionalidad que deseamos. Así que alguien nos la tendrá que desarrollar (ahá, hacerla a medida de nuestras necesidades!) y luego hacerla funcionar en el entorno prefabricado y después, a cruzar los dedos para que alguna de las inevitables actualizaciones no arrase con todo. 

Tu imagen ¿es un estándar?

¿Y el diseño? La verdad es que los diseñadores de plantillas cada día se lucen más y consiguen hacer cosas realmente buenas. Son diseñadores web y eso se nota. Porque el diseño web, como bien comenta Marta en éste post, aunque está claro que es familia del diseño gráfico tradicional, no es un pariente tan cercano como podríamos pensar. Pero eso mejor que os lo cuente en profundidad ella algún día (come on Marta!). 

El aspecto al que yo me refiero está más cerca del branding. NO! No huyas querido lector o lectora!! Prometo no hablar del branding (al menos hoy) si no de la relación entre éste y el diseño de nuestra web. Una web puede ser el punto de partida o no de nuestra imagen corporativa pero, lo que es indudable, es que es una pieza fundamental. Como tal, es una proyección de nosotros, seamos lo que seamos y sea lo que sea la web: un blog, un ecommerce, un porfolio, un market place… Decoramos nuestras oficinas, rotulamos nuestra flota de vehículos, tenemos tarjetas de visita e imprimimos nuestros sobres para que nuestros clientes consumados y potenciales nos reconozcan y, aunque sea de manera simplificada, transmitirles nuestra personalidad o valores, y el logo es la clave de arco de la imagen corporativa al completo. 

Puede que nos seas  consciente de lo experto que se ha vuelto tu cerebro navegando por la red para identificar las web que le parecen seguras, serias, cómodas, confiables, agradables, prestigiosas e incluso simpáticas. Cada web tiene su personalidad y el éxito total es que transmita el talante de la organización que hay detrás, cosa que no es nada fácil y menos cuando partimos de enlatados. Existen los magos y las hadas de la personalización de las plantillas claro, pero si dejas a éstos diseñadores web que hagan su magia sin ponerles restricciones, verás! Al final personalizar una plantilla estándar para que transmita lo que eres y como eres es mucho trabajo, que se tiene que hacer con limitaciones de partida. Y tu cerebro reconoce a los enlatados. 

Quería hablar de lo que es más importante en el desarrollo a medida que, sin duda, es la ideación del proyecto,  pero ya me estoy alargando… Lo dejo para otro día

¡Saludos!

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